Los orígenes de las máquinas de fuerza
El deseo de hacer más atractivo el tiempo libre y fomentar una competición sana desempeñó un papel importante en la evolución de la sociedad. En el sector de las máquinas recreativas, un momento clave llegó en 1885, cuando se patentó en Inglaterra el primer probador de fuerza, conocido como weight-lifter. Los jugadores tiraban de unas asas hacia arriba para comprobar su fuerza física. Así nació el antecesor de los boxers actuales, máquinas de habilidad hoy presentes en salones recreativos, parques de atracciones, pubs y espacios para eventos. Aunque durante décadas la producción estuvo dominada por empresas estadounidenses y japonesas, el equilibrio ha cambiado. Casi el 90% de la producción mundial se realiza hoy en Polonia y Kalkomat, activo en Cracovia desde 1998, es uno de los líderes reconocidos del sector.





